Gloria Romero Riejos

RENACIMIENTO
Renacimiento, divino gran árbol
de ricas ramas.
En una colgó
sus más exquisitos lienzos;
otra, mármoles y bronces talla,
y sus tallos van creciendo.
La música, fantasía,
fantasía de lamentos.
La voz, cantares acariciaba
y los mas ligeros tientos,
con letras que se besaban,
en los libros y en los cuentos.
Y el poeta, de rodillas,
solo con sus pensamientos,
se enamoró de las ramas.
De todas, a un mismo tiempo.
RECUERDOS
Y ví una noche muy clara
con luna blanca naciendo,
el olor era a celinda,
y a muchas clases de flores.
Y tu pintabas silencios.
El mar era blanco y quieto;
me asomé,
pero sin meterme dentro.
Y vi un manto de colores
que no eran nuestros.
Y tu pintabas silencios.
La arena no era mi arena,
el viento no era mi viento,
ni el roce de espuma blanca.
Y tu pintabas silencios.
Gloría Romero Riejos
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home